¡Viernes felino!

Gatos

Sabiduría del gato:
hacer pereza todo el día sin llegar nunca al tedio.
Materialización del gato:
cuando el gato se convierte en materia, saca las uñas.
Astucia del gato:
fingir que es un animal doméstico.
Silencio del gato:
los gatos guardan todos los secretos de la noche.
Misterios del gato:
todo en el gato es misterioso.

Darío Jaramillo Agudelo

757c2aaab5a8c763b7c715621db006c1

Fotografía: Alain Laboile.

 

Anuncios

Mario y algunas cuestiones acerca de la sexualidad.


Por: Fabián Bonilla Patiño


Aún es incómodo hablar de sexualidad, éste sigue siendo un tema de bastante polémica y por eso es importante seguir cuestionándolo: ¿por qué genera incomodidad? ¿Por qué es motivo de burlas? ¿Por qué suele reducirse al coito? ¿Por qué se sigue considerando tabú? ¿Por qué sobre éste se establecen privilegios heterosexuales?

No es el propósito de este artículo dar respuesta a las anteriores preguntas. Más bien, es una invitación a que, junto a éstas, revisen las propias; indaguen y reflexionen sobre el tema sin el miedo que implica descubrirse y comprender que la sexualidad empieza a construirse mucho antes del nacimiento y no es reductible a los genitales o la actividad sexual.

Seguramente entre las personas que se embarquen en esta lectura, se encuentran quienes aún viven “escondidas” debido a lo que la familia y la sociedad esperan de ellas, y a la relación que social y culturalmente se ha construido sobre la sexualidad. Por ése y otros motivos surge lo que empiezan a leer. Especialmente porque la persona que lo escribe sigue “escondida”; porque aún no puede expresar pública y tranquilamente lo que es, lo que sexualmente constituye su identidad. Hacerlo por medio de este blog le permite contribuir en superar falsas creencias, ayudarse a sí mismo y otras personas; así como favorecer desde otras dimensiones lo entrañable de este tema.

Para continuar, observen el siguiente cortometraje:

Al igual que Mario -el niño del cortometraje- niños y niñas experimentan con todo aquello que les rodea: con objetos y actividades que los identifican; con personas de su familia, personajes de televisión, de revistas, películas, entre otros. Esta identificación conforma la construcción de la sexualidad en una de sus dimensiones y no está completamente determinada por lo que las personas adultas creen y esperan.

Cuando las personas adultas imponen sus creencias sobre estos procesos de identificación, se empiezan a generar ocultamientos, desconfianza, miedo, resentimiento; entre otros sentimientos de intranquilidad para el niño o niña que los vive. Cuando se dan estas imposiciones los niños buscan esconderse; buscan lugares en los cuales expresar lo que son sin la prevención de ser juzgados, discriminados, violentados y puestos en un paredón público.

Esto supone anotar que la sexualidad comprende aspectos de carácter biológico que inciden en la diferenciación sexual y en el sexo (hombre/mujer/intersexo) que es asignado por las características anatómicas de los genitales. También, comprende aspectos de carácter psicológico que influyen en la orientación sexual (atracción erótico-afectiva hacia personas del mismo sexo o del sexo contrario) y aspectos de carácter sociocultural que influyen en el género (masculino/femenino).

En un contexto hipotético, tenemos el caso de Mario: él nació con pene, por lo tanto le fue asignada la categoría de hombre como sexo. A partir de esta asignación su madre, su padre, entre otras personas con quienes se relaciona, esperan que él se comporte como lo que tradicionalmente se considera propio de un hombre/niño (jugar con carros, tener ademanes fuertes, jugar fútbol, usar pantalón; determinados colores, determinado corte de cabello, tener novia, etc.). Es decir: adecuarse al conjunto de normas y comportamientos considerados “propios” del género masculino.

No obstante, en el trasegar de sus experiencias individuales y colectivas, Mario se ha visto atraído por prácticas contrarios a las que la sociedad espera por su sexo. Esto, sin duda, ha generado dificultades para relacionarse en su entorno escolar y familiar. Entretanto ha provocado un ambiente complejo para él, quien se ve coartado debido a las creencias de quienes las juzgan inadecuadas.

Parte del problema con este asunto, se genera cuando hay desconocimiento sobre estas diferencias conceptuales y la complejidad de la sexualidad más allá del coito y de la genitalidad. El ejemplo de Mario es preciso: como él viven muchos niños y niñas. Por ese motivo es importante profundizar en el tema arguyendo que, sobre los imaginarios comunes acerca de la sexualidad, se desconocen parte importante de las construcciones identitarias que influyen en la salud física y mental; así como en la conformación de familia, relaciones de pareja, relaciones institucionales y/o políticas.

En esa medida, si Mario tiene la oportunidad de crecer en un ambiente donde se comprende profundamente la sexualidad, no se va ver obligado a ocultarse y expresar lo que su búsqueda simboliza a la hora de construir identidad con el sexo, el género y la orientación sexual. Es más… si crece en un ambiente propicio para su sexualidad, va desarrollar significativamente sus habilidades y construir entornos relacionales más saludables.

Thiago

Fotografía por: Thiago Antonucci

Desde luego es trascendental comprender el tema, pues en este caso hipotético, aún no podemos establecer cuál es la orientación sexual de Mario, ya que la identidad con el género no define dicha orientación. En otras palabras: el hecho de que a él le agrade “vestir como niña”, no suscita que le vayan a gustar los niños. Puede pasar que él “vista como mujer”, incluso intervenga su cuerpo quirúrgicamente en la vida adulta, y su orientación sexual se defina por la atracción erótica-afectiva hacia las mujeres[1].

De ahí que sea imprescindible indagar sobre las diferentes categorías desde las cuales se establecen algunas definiciones para comprender la dimensión del tema. Algunas de ellas son:

sexuali

Ficha diseñada para esta nota, a partir de textos de referencia.

Estas categorías -incompletas en esta ficha- no constituyen algo determinante, pues, en algunos casos, hay personas que prefieren no etiquetarse; sin embargo es pertinente resaltarlas por su valor en los estudios acerca de la sexualidad. Ya que, por ejemplo, el hecho de que un hombre sienta atracción erótico-afectiva por otro hombre, no equivale a querer ser y sentirse mujer[2].

Con todo esto invito a aquellas personas que hayan llegado hasta este blog, a indagar sobre el tema antes de crear prejuicios y asumir que sus opiniones son verdaderas. No es capricho que temas como éste, estén siendo agenda de debate para los Estados; tampoco es una imposición que se pretende hacer respecto a la heterosexualidad. Es un tema cuya relevancia conlleva interrogar nuestras relaciones, más allá de juzgar a partir de opiniones fundadas sobre lo desconocido, sobre mitos y odios, como aquellos encontrados en comentarios de páginas en redes sociales cuando aparece una noticia referida a los sectores LGBTIQ[3].

La identidad sexual es mucho más que considerarse heterosexual, bisexual, homosexual, transexual, etc. La identidad sexual integra variados contextos y vivencias. De ahí que sea posible afirmar que quienes viven escondidos no son solamente personas homosexuales[4], sino, por ejemplo, mujeres heterosexuales quienes, por la culpa y otros sentimientos, viven escondidas, sin expresarse, sin vivir libremente lo que son, sencillamente porque la sociedad y la familia esperan de ellas: sumisión, recato, pudor… o, en el caso de hombres heterosexuales: que no lloren, que no sean “afeminados” y que no practiquen “actividades para mujeres”.

Por el momento les dejo con Tomboy (2011) (sugerencia cinematográfica apropiada para las reflexiones sobre el tema)  y con esta frase de Simone De Beauvoir:

“En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación”.

Notas


[1]En Colombia se conoce el caso de Brigitte Baptiste, mujer bióloga quien además de su rol profesional en este país, se ha destacado por reconocer públicamente su ruptura con la idea tradicional de ser hombre. Pueden consultar detalles sobre su biografía en esta entrevista:  http://www.cromos.com.co/personajes/actualidad/articulo-142233-brigitte-baptiste-rompi-el-molde-de-ser-hombre

[2] Este ejemplo aplica para otras identidades, como lo podemos apreciar en la entrevista que se comparte en la nota de pie de página número 1 de este artículo.

[3] Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero, Intersexuales, Queer.

[4] Esto no implica desconocer que lo que se conoce “estar en el closet” supone un hecho cuya emergencia tiene que ver con la hegemonía de un orden heteronormativo. Por lo tanto el uso de “estar escondido” en este artículo no equivale profundamente a “estar en el closet”

 

Textos de referencia


 

  • Historia de la sexualidad I: la voluntad de saber – Michel Foucault
  • La dominación masculina – Pierre Bourdieu
  • Cuerpos que importan, sobre los límites materiales y discursivos del sexo – Judith Butler.
  • La teoría Queer: la de-construcción de las sexualidades periféricas – Carlos Fonseca Hernández y María Luisa Quintero Soto. http://www.revistasociologica.com.mx/pdf/6903.pdf
  • Sexualidad… mucho más que sexo. – Elvia Vargas Truillo (libro disponible en internet)
  • Aniquilar la diferencia. Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgeneristas en el marco del Conflicto Armado Colombiano – Informe del Centro Nacional de Memoria Histórica.

 

Los derechos de esta publicación están protegidos bajo una licencia de Creative Commons:

La belleza del parto a través de la fotografía

Nota por: Desorbitados

Para algunas personas la fase de culminación de un embarazo representa un hecho desagradable por el impacto que provoca el desgarre o incisión en el nacimiento. Para otras, en cambio, es casi un ritual acompañado de goce, alegría, disfrute y otras sensaciones.

Alrededor de estas representaciones La Asociación Internacional de Fotógrafos Profesionales del Nacimiento (IAPBP por sus siglas en inglés) “provee recursos a futuros padres, fotógrafos y demás profesionales de la natalidad”, a propósito de acompañar el embarazo mediante un proceso educativo para comprender la belleza de éste. Para ello lleva a cabo un concurso en el cual sugiere la presentación de fotografías sobre momentos del parto y el proceso de gestación.

Ya fueron públicas las ganadoras en la 5ª Edición del concurso; Desorbitados comparte algunas de ellas con sus respectivas categorías y créditos de autor:

2016_100

Fotografía ganadora – 1er Lugar. Por: Marije Thoen Geboorte Fotografía.

 

Morag Hastings of Apple Blossom Families Vancouver Birth Photographer and Doula supports normal unmedicated home birth. Morag Hastings photography has award winning images that portray natural unmedicated birth.

Ganadora en la categoría “Trabajo de parto” – Por: Apple Blossom Families.

2016_341

Mejor en la categoría “Entrega”. Por: Birth Blessings Photography.

2016_026

Mención de hononr. Fotografía Por: Angela Gallo

GALERÍA COMPLETA:

http://birthphotographers.com/2016-birth-image-competition/


Colaboración en las traducciónes: Camila Tapias.

Encuentros…

Laberinto poético

Desorbitados cuenta, entre sus secciones, con un Archivo fotográfico‬ y un Laberinto poético‬. Hoy estas dos secciones se reúnen para compartir con ustedes un encuentro entre fotografía y poesía; un encuentro entre las interpretaciones humanas y el misticismo felino.

enfant et chat belleville paris 1950

Fotografía por: Willy Ronis // Título: Enfant et chat – Belleville, Paris 1950.

El Reloj

Los chinos ven la hora en los ojos de los gatos. Cierto día, un misionero que se paseaba por un arrabal de Nankin advirtió que se le había olvidado el reloj, y le preguntó a un chiquillo qué hora era.

El chicuelo del Celeste Imperio vaciló al pronto; luego, volviendo sobre sí, contestó: «Voy a decírselo.» Pocos instantes después presentose de nuevo, trayendo un gatazo, y mirándole, como suele decirse, a lo blanco de los ojos, afirmó, sin titubear: «Todavía no son las doce en punto.» Y así era en verdad.

Yo, si me inclino hacia la hermosa felina, la bien nombrada, que es a un tiempo mismo honor de su sexo, orgullo de mi corazón y perfume de mi espíritu, ya sea de noche, ya de día, en luz o en sombra opaca, en el fondo de sus ojos adorables veo siempre con claridad la hora, siempre la misma, una hora vasta, solemne, grande como el espacio, sin división de minutos ni segundos, una hora inmóvil que no está marcada en los relojes, y es, sin embargo, leve como un suspiro, rápida como una ojeada.

Si algún importuno viniera a molestarme mientras la mirada mía reposa en tan deliciosa esfera; si algún genio malo e intolerante, si algún Demonio del contratiempo viniese a decirme: «¿Qué miras con tal cuidado? ¿Qué buscas en los ojos de esa criatura? ¿Ves en ellos la hora, mortal pródigo y holgazán?» Yo, sin vacilar, contestaría: «Sí; veo en ellos la hora. ¡Es la Eternidad!»

¿Verdad, señora, que éste es un madrigal ciertamente meritorio y tan enfático como vos misma? Por de contado, tanto placer tuve en bordar esta galantería presuntuosa, que nada, en cambio, he de pediros.

Charles Baudelaire

Fuente del poema: Ciudad Seva

 

Mario y algunas cuestiones acerca de la sexualidad

Artículo por: Fabián Bonilla.

Aún es incómodo hablar de sexualidad, éste sigue siendo un tema de bastante polémica y por eso es importante seguir cuestionándolo: ¿por qué genera incomodidad? ¿Por qué es motivo de burlas? ¿Por qué suele reducirse al coito? ¿Por qué se sigue considerando tabú? ¿Por qué sobre éste se establecen privilegios heterosexuales?

No es el propósito de este artículo dar respuesta a estas preguntas. Más bien, es una invitación a que, junto a éstas, revisen las propias; indaguen y reflexionen sobre el tema sin el miedo que implica descubrirse, comprender que la sexualidad empieza a construirse mucho antes del nacimiento y no es reductible a los genitales o la actividad sexual.

Seguramente entre las personas que se embarquen en esta lectura, se encuentran quienes aún viven “escondidas” debido a lo que la familia y la sociedad esperan de ellas y, a la relación que social y culturalmente se ha construido sobre la sexualidad. Por ése y otros motivos surge lo que empiezan a leer. Especialmente porque la persona que lo escribe sigue “escondida”; porque aún no puede expresar pública y tranquilamente lo que es, lo que sexualmente constituye su identidad. Hacerlo por medio de este blog le permite contribuir en superar falsas creencias, ayudarse a sí mismo y otras personas; así como favorecer desde otras dimensiones lo entrañable de este tema.

Para continuar, observen el siguiente cortometraje:

Al igual que Mario -el niño del cortometraje- niños y niñas experimentan con todo aquello que les rodea: con objetos y actividades que los identifican; con personas de su familia, personajes de televisión, de revistas, películas, entre otros. Esta identificación conforma la construcción de la sexualidad en una de sus dimensiones y no está completamente determinada por lo que las personas adultas crean y esperan.

Cuando las personas adultas imponen sus creencias sobre estos procesos de identificación, se empiezan a generar ocultamientos, desconfianza, miedo, resentimiento; entre otros sentimientos de intranquilidad para el niño o niña que los vive. Cuando se dan estas imposiciones tienen que esconderse, buscar lugar en donde expresar lo que son, sin la prevención de ser juzgados,  discriminados, violentados y puestos en un paredón público.

Esto supone anotar que la sexualidad comprende aspectos de carácter biológico que inciden en la diferenciación sexual y en el sexo  (hombre/mujer/intersexo) que es asignado por las características anatómicas de los genitales. Así mismo, comprende aspectos de carácter psicológico que influyen en la orientación sexual (atracción erótico-afectiva hacia personas del mismo sexo o del sexo contrario) y aspectos de carácter sociocultural que influyen en el género (masculino/femenino).

Así pues, en un contexto hipotético, tenemos el caso de Mario: Él nació con pene, por lo tanto le fue asignada la categoría de hombre como sexo. A partir de esta asignación: su madre, su padre, entre otras personas con quienes se relaciona, esperan que él se comporte como lo que tradicionalmente se considera propio de un hombre/niño (jugar con carros, tener ademanes fuertes, jugar fútbol, usar pantalón; determinados colores, determinado corte de cabello, tener novia, etc.). Es decir: adecuarse al conjunto de normas y comportamientos considerados “propios” del género masculino.

No obstante, en el trasegar de sus experiencias individuales y colectivas, Mario se ha visto atraído por prácticas contrarios a las que la sociedad espera por su sexo. Esto, sin duda, ha generado dificultades para relacionarse en su entorno escolar y familiar. Entretanto ha provocado un ambiente complejo para él, quien se ve coartado debido a las creencias de quienes las juzgan inadecuadas.

Parte del problema con este asunto, se genera cuando hay desconocimiento sobre estas diferencias conceptuales y la complejidad de la sexualidad más allá del coito y de la genitalidad. El ejemplo de Mario es preciso: como él viven muchos niños y niñas. Por ese motivo es importante profundizar en el tema arguyendo que, sobre los imaginarios comunes acerca de la sexualidad, se desconocen parte importante de las construcciones identitarias que influyen en la salud física y mental; así como en la conformación de familia, relaciones de pareja, relaciones institucionales y/o políticas.

En esa medida, si Mario tiene la oportunidad de crecer en un ambiente donde se comprende profundamente la sexualidad, no se va ver obligado a ocultarse y expresar lo que su búsqueda simboliza a la hora de construir identidad con el sexo, el género y la orientación sexual. Es más… si crece en un ambiente propicio para su sexualidad, va desarrollar significativamente sus habilidades y construir entornos relacionales más saludables.

Thiago

Fotografias por: Thiago Antonucci

Desde luego es trascendental comprender el tema, pues en este caso hipotético, aún no podemos establecer cuál es la orientación sexual de Mario, ya que la identidad con el género no define dicha orientación. En otras palabras: el hecho de que a él le agrada “vestir como niña”, no suscita que le vayan a gustar los niños. Puede pasar que él “vista como mujer”, incluso intervenga su cuerpo quirúrgicamente en la vida adulta, y su orientación sexual se defina por la atracción erótica-afectiva hacia las mujeres[1].

De ahí que sea imprescindible indagar sobre las diferentes categorías desde las cuales se establecen algunas definiciones para comprender la dimensión del tema. Algunas de ellas son:

sexuali

Ficha diseñada por Desorbitados a partir de textos de referencia.

Estas categorías -incompletas en esta ficha- no constituyen algo determinante, pues, en algunos casos, hay personas que prefieren no etiquetarse; sin embargo es pertinente resaltarlas por su valor en los estudios acerca de la sexualidad. Ya que, por ejemplo, el hecho de que un hombre sienta atracción erótico-afectiva por otro hombre, no equivale a querer ser y sentirse mujer[2]

Con todo esto, invito a todas las personas que han llegado a este blog a informarse antes de crear prejuicios y asumir que sus opiniones son verdaderas. No es casualidad o capricho que temas como éste, estén siendo agenda de debate para los Estados; tampoco es una imposición que se pretende hacer frente a la heterosexualidad. Es un tema cuya relevancia conlleva interrogar nuestras relaciones, más allá de juzgar a partir de opiniones fundadas sobre lo desconocido, sobre mitos y odios, como aquellos encontrados en comentarios de páginas en redes sociales cuando aparece una noticia referida a los sectores LGBTIQ[3].

La identidad sexual es mucho más que considerarse heterosexual, bisexual, homosexual, transexual, etc. La identidad sexual integra variados contextos y vivencias. De ahí que sea posible afirmar que quienes viven escondidos no son solamente personas homosexuales[4], sino, por ejemplo, mujeres heterosexuales quienes, por la culpa y otros sentimientos, viven escondidas; sin expresarse, sin vivir libremente lo que son, sencillamente porque la sociedad y la familia esperan de ellas: sumisión, recato, pudor… o, en el caso de hombres heterosexuales: que no lloren, que no sean “afeminados” y que no practiquen “actividades para mujeres”.

Por el momento les dejo con Tomboy (2011) (sugerencia cinematográfica apropiada para las reflexiones sobre el tema)  y con esta frase de Simone De Beauvoir:

“En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación”.

Notas


[1] En Colombia se conoce el caso de Brigitte Baptiste, mujer bióloga quien además de su rol profesional en este país, se ha destacado por reconocer públicamente su ruptura con la idea tradicional de ser hombre. Pueden consultar detalles sobre su biografía en esta entrevista:  http://www.cromos.com.co/personajes/actualidad/articulo-142233-brigitte-baptiste-rompi-el-molde-de-ser-hombre

[2] Este ejemplo aplica para otras identidades, como lo podemos apreciar en la entrevista que se comparte en la nota de pie de página número 1 de este artículo.

[3] Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero, Intersexuales, Queer.

[4] Esto no implica desconocer que lo que se conoce “estar en el closet” supone un hecho cuya emergencia tiene que ver con la hegemonía de un orden heteronormativo. Por lo tanto el uso de “estar escondido” en este artículo no equivale profundamente a “estar en el closet”

Textos de referencia:

  • Historia de la sexualidad I: la voluntad de saber – Michel Foucault
  • La dominación masculina – Pierre Bourdieu
  • Cuerpos que importan, sobre los límites materiales y discursivos del sexo – Judith Butler.
  • La teoría Queer: la de-construcción de las sexualidades periféricas – Carlos Fonseca Hernández y María Luisa Quintero Soto. http://www.revistasociologica.com.mx/pdf/6903.pdf
  • Sexualidad… mucho más que sexo. – Elvia Vargas Truillo (libro disponible en internet)
  • Aniquilar la diferencia. Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgeneristas en el marco del Conflicto Armado Colombiano – Informe del Centro Nacional de Memoria Histórica.

 

la reproducción y copia total o parcial de este artículo en otro medio, sólo será posible con previa autorización de su autor. 

“La red”

¡Buenos días!

Hoy les saludo con esta fotografía (“La red”) del Caribe colombiano, tomada por Leo Matiz‬, y una canción de la cantautora Totó La Momposina‬.

Dos expresiones que conjugan perfectamente con la escena; dos expresiones precisas para contemplar las vivencias de Colombia a través de los sentidos.

leo-matiz-spinoza

Ciénaga Grande, Colombia – 1939

“El pescador… habla con la luna
El pescador… habla con la playa
El pescador… no tiene fortuna
Sólo su atarraya”. (Totó)