Lecturas desorbitadas: “Apología de Sócrates”


Publicación por: César Fabián Bonilla


13495172_1124220877640055_6593594973924709288_n

“La muerte de Sócrates” – Oleo por: Jacques-Louis David.

Cada época trae consigo la presencia de personajes cuyas búsquedas responden o no a las ideas, reglas y creencias instituidas en una sociedad. Entre los personajes que no responden pasivamente a ese conjunto de elementos encontramos una lista amplia. De aquella lista quiero mencionar a Sócrates a propósito del texto “apología de Sócrates”, presentado por su discípulo Platón.

La información contenida en este texto narra el acontecimiento que figura en la biografía de Sócrates como un pasaje que, a la luz de nuestros días, no escapa a la herencia infame de quienes ostentando “sabiduría” instituyen sus ideas en detrimento de la verdad encaminada a la búsqueda propia de cada ser humano. Se trata de la comparecencia que llevó a la muerte a Sócrates, por acusaciones en su contra que lo sitúan en oposición al Estado ateniense supuestamente por: “corromper a los jóvenes” y “no creer en los dioses del Estado”.

Lo que allí se desarrolla en forma de monólogo, introduce a los lectores en una disertación filosófica que decido traer como apertura a la sección de Lecturas Desorbitadas, por cuanto sus aportes son precisos para cuestionar el rol que, a pesar de tantos siglos, siguen asumiendo figuras políticas, religiosas, académicas, entre otras,  perfectamente reflejadas en la competencia salvaje característica de nuestras sociedades. Competencia de la cual es tan difícil desprenderse teniendo en cuenta el arraigo y la no renuncia al hecho de creer que el conocimiento proviene -por exclusividad- de mentes privilegiadas y no de la búsqueda que cada ser humano puede emprender si para éste es posible conocerse.

Mi invitación a la lectura de este texto, junto al programa “Mentira La verdad” que dedica un capítulo a éste,  se presenta como parte de mi ignorancia. Es decir, me he encontrado con el mismo sin ser un estudioso asiduo de filosofía y lo comparto como parte de mi búsqueda sin avergonzarme por el hecho no conocerlo y, por el contrario, regocijarme en la acción de compartirlo por considerar significativos los aportes de la filosofía socrática, a la cual hago apología por  encontrar en ella relaciones entre la ética, la espiritualidad y  la defensa de la verdad como herramientas para enriquecer nuestras relaciones en y con el mundo.

He aquí, entonces, material escrito y audiovisual en pro de reflexionar y poner en acción nuestra posibilidad de hacer de la filosofía una actividad consciente. A través de la cual podamos transitar en el laberinto del conocimiento que, más allá de sus construcciones filosóficas fundadas modernamente en la razón, se presenta como lugar de encuentros en donde esa razón es sólo una parte que conforma la integralidad de cada ser humano.

Un par de fragmentos:

“(…) temer la muerte, atenienses, no es otra cosa que creerse sabio sin serlo, y creer conocer lo que no se sabe. En efecto, nadie conoce la muerte, ni sabe si es el mayor de los bienes para el hombre. Sin embargo, se la teme, como si se supiese con certeza que es el mayor de todos los males ¡Ah! ¿No es una ignorancia vergonzante creer conocer una cosa que no se conoce?”

(Apología de Sócrates, p 62-63)

“(…) Antes que el cuidado del cuerpo y de las riquezas, antes que cualquier otro cuidado, es el del alma y de su perfeccionamiento; porque no me canso de deciros que la virtud no viene de las riquezas, sino por el contrario, que las riquezas vienen de la virtud, y que es de aquí de donde  nacen todos los demás bienes públicos y particulares” (p 69)

TEXTO EN VERSIÓN PDF.

PROGRAMA DE FILOSOFÍA “MENTIRA LA VERDAD”


Los derechos de esta publicación están protegidos por una licencia Creative Commons:

Silencio – Octavio Paz

 

Así como del fondo de la música

brota una nota

que mientras vibra crece y se adelgaza

hasta que en otra música enmudece,

brota del fondo del silencio

otro silencio, aguda torre, espada,

y sube y crece y nos suspende

y mientras sube caen

recuerdos, esperanzas,

las pequeñas mentiras y las grandes,

y queremos gritar y en la garganta

se desvanece el grito:

desembocamos al silencio

en donde los silencios enmudecen.

Autor de GIF desconocido

8 de marzo: bajo un cielo de fuego


Publicación por: Fabián Bonilla Patiño


“Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero”.

[Alejandra Pizarnik]

Para el calendario occidental el 8 de marzo comprende un día cuyo título central es “Día de la mujer”. El significado de esta fecha tiene, por lo menos, tres representaciones en disputa:

(i) La más hegemónica, por su propaganda consumista, es patrocinada por varias industrias y empresas que se han encargado de promover el 8 de marzo como una celebración por medio de la producción masiva de de regalos, flores, tarjetas y un sinfín de productos y publicidad para elogiar a la mujer sin contemplar, en lo absoluto, su papel político en los orígenes de esta fecha.

Popularmente este día, contemplado de tal manera, significa un reencuentro familiar, un día de reconocimiento que, infortunadamente, ha llegado a ser uno más en el calendario del común, si se tiene en cuenta que entre las mujeres halagadas cada 8 de marzo, se encuentran aquellas que después de la celebración siguen siendo violentadas, agredidas, esclavizadas, explotadas, subvaloradas, etc.[1]

(ii) Una menos popular pero ampliamente difundida, después de mediados del siglo XX y lo que va del XXI, remite a 1857 en Nueva York, cuando un grupo de mujeres huelguistas (129 aparentemente) fueron incineradas en una fábrica textil por parte de sus patrones.

Lo curioso de esta representación es que sobre ella se sostienen versiones que la ubican en el siglo XIX (1857) y el siglo XX (1910-1911), pues según Gianotti (2004) hubo una confusión entre la publicación de las fechas y sus orígenes contemplan “probablemente”:

(…) Dos huelgas ocurridas en la misma ciudad de Nueva York, pero en otra época. La primera fue una larga huelga real, de modistas, que duró del 22 de noviembre de 1909 a 15 de febrero de 1910.

La segunda (…) otra huelga [que] ocurrió en la misma ciudad en 1911. En esa huelga, de 29 de marzo, fue registrada la muerte, durante un incendio, causado por la falta de seguridad en las pésimas instalaciones de una fábrica textil, de 146 personas, la mayoría mujeres inmigrantes judías e italianas. (p.4)

(iii) Ligada a la anterior, la representación que ubico en tercer lugar, comprende un ambiente político de disputas ideológicas y políticas que no se limitan únicamente a 1857, por cuanto problematizan el origen del 8 de Marzo a raíz del aparente incendio en Estados Unidos, para recordar “(…) las gestas más emblemáticas protagonizadas a inicios del siglo XX, por una generación de mujeres que bajo la égida de los socialismos, anarquismos y sufragismos, reclamaron derechos sociales y políticos en escenarios marcados por guerras y revoluciones” (Portugal A, s.f.).

Con estas tres representaciones tenemos un 8 de marzo cargado de momentos históricos cuyas interpretaciones agrupan un entramado de eventos que al ser deshilvanados en el estudio historiográfico, conducen a ampliar las lecturas para no quedarse con únicas interpretaciones; sino comprender el origen de esta fecha a partir de debates, disputas, conferencias, huelgas; encuentros y desencuentros ideológicos y políticos, etc.

A la luz de nuestros días es importante comprender el origen del 8 de marzo, no sólo por su significado simbólico, sino político, ya que en medio de las gestas que se desarrollaron a lo largo del siglo XX en torno al emblemático día, hoy las mujeres cuentan con logros imprescindibles en las luchas por sus derechos en diferentes esferas.

(…) es un día de recuerdo y de reconocimiento al legado de coraje, sabiduría e independencia que nos entregaron nuestras pioneras. Tenemos la responsabilidad de transmitir esta herencia a las nuevas generaciones de mujeres [y hombres] para decirles que los derechos de los que [hoy gozan las mujeres], fueron ganados duramente a costa de sacrificios, dolor y ostracismo por esas valientes mujeres que se enfrentaron a la incomprensión, el autoritarismo y la maledicencia de la sociedad de su tiempo (Portugal A., s.f.).

Es un día que, además de contemplar eventos políticos de gran valor, contempla, igualmente, la resignificación que con el pasar de los años vienen tomando las mujeres en la historia, el arte, la música, el cine y demás expresiones como la literatura con la cual Desorbitados invita, junto a la información aportada anteriormente, a escuchar la resonancia de lo que yo llamo un cielo de fuego: un cielo donde crepitan las voces de muchas mujeres quienes a través de su labor creadora, han dado un salto más allá de la sumisión y, gracias al legado de las pioneras y personajes que no se ubican únicamente en el siglo XX, han desencadenado sus pensamientos para hacerlos memoria escrita desde la soledad, el placer, la lucha, la denuncia, etcétera.

¡Conmemoremos esta fecha con memoria y poesía!

Evelina Oliveira - 40 - 2.jpg

Ilustración por Evelina Oliveira.

 

No me digas que las mujeres

no están hechas de la madera de los héroes,

yo toda sola cabalgué sobre vientos

a la Mar del Este durante 300.000 millas.

 

Mis pensamientos poéticos entonces se extendieron,

como una vela entre el océano y el cielo.

Soñé tus tres islas, todas gemas,

todas resplandecientes con la luz de la luna.

 

Me entristezco al pensar en los camellos de bronce,

guardianes de la China, perdidos en espinas.

Avergonzada, no he hecho nada;

ninguna victoria a mi nombre.

 

Sólo hice sudar a mi caballo de guerra.

Contraída porque mi patria

me hace daño en el corazón. Así que dime;

¿como puedo aprovechar mis días aquí?

¿una invitada disfrutando las brisas de primavera?

 

Qiu Jin (China)

 

 

Más allá del olvido

 Alguna vez de un costado de la luna

verás caer los besos que brillan en mí

las sombras sonreirán altivas

luciendo el secreto que gime vagando

vendrán las hojas impávidas que

algún día fueron lo que mis ojos

vendrán las mustias fragancias que

innatas descendieron del alado son

vendrán las rojas alegrías que

burbujean intensas en el sol que

redondea las armonías equidistantes en

el humo danzante de la pipa de mi amor

 

Alejandra Pizarnik

 

 

De perfil

 Te acercas al espejo y ves la cicatriz abierta como un ojo de perro sobre tu mejilla derecha, por ahí respiran los que te acompañaron, los que salieron en desbandada y te dejaron con la mitad de un adiós en la boca que ya no se quiso abrir. Te dejaron pedazos del vestido que llevaba una niña cuando la violaron tres hombres en la esquina de la alegría, allí donde alguien te dio tu primer beso. Das la vuelta y el espejo te enseña el lapo que quedó en la espalda cuando te colgaron de los pies para que vomitaras tu nacimiento. En adelante, tendrás que usar media máscara para salir a la calle. Tendrás que caminar despacio porque tu pierna derecha cojea y la respiración atropellada en tu cuello será una preocupación más. Ya no te volverán a hablar de la muerte, sabrás de ella por la luz en los ojos quietos de tus amigos. No volverás a contar los silencios porque el dolor te partirá una vez más. Se reirán de ti los que ven medio cuerpo en tu puerta y la justicia te volverá a expulsar porque tu bandera es la camisa manchada que cuelgas en tu ventana. No regresarás al espejo, porque te indica la ruina de tus dieciséis años con el mal y en tu frente las predicciones del hombre que cruza firme en un caballo.

Mery Yolanda Sánchez (Colombia)

 

 Soy vertical

 Mejor querría ser horizontal.

No soy un árbol con raíces hondas

en tierra, sorbiendo minerales y amor materno,

refloreciendo así de marzo en marzo,

reluciente, ni orgullo de parterre

blanco de admirativos gritos, muy repintado,

y a punto, ignaro, de perder sus pétalos.

Comparado conmigo es inmortal

el árbol, y las flores más audaces:

querría la edad del uno, la temeridad de las otras.

 

Esta noche, en luz infinitésima

de estrellas, árboles y flores

han esparcido su frescura aulente.

Yo entre ellos me paseo, no me ven, cuando duermo

a veces pienso que me les hermano

más que nunca: mi mente descaece.

Resulta más normal, echada. El cielo

y yo trabamos conversación abierta, así seré

más útil cuando por fin me una con la tierra.

Árbol y flor me tocarán, veránme.

 

Sylvia Plath (Estados Unidos)

 

 

Olga Orozco

 Yo, Olga Orozco, desde tu corazón digo a todos que muero.

Amé la soledad, la heroica perduración de toda fe,

el ocio donde crecen animales extraños y plantas fabulosas,

la sombra de un gran tiempo que pasó entre misterios y entre alucinaciones,

y también el pequeño temblor de las bujías en el anochecer.

Mi historia está en mis manos y en las manos con que otros las tatuaron.

De mi estadía quedan las magias y los ritos,

Unas fechas gastadas por el soplo de un despiadado amor,

La humareda distante de la casa donde nunca estuvimos,

Y unos gestos dispersos entre los gestos de otros que no me conocieron.

Lo demás aún se cumple en el olvido,

Aún labra la desdicha en el rostro de aquella que se buscaba en mí

igual que en un espejo de sonrientes praderas,

y a la que tú verás extrañamente ajena:

mi propia aparecida condenada a mi forma de este mundo.

 

Ella hubiera querido guardarme en el desdén o en el orgullo,

en un último instante fulmíneo como un rayo,

no en el tumulto incierto donde alzo todavía la voz ronca y llorada

entre los remolinos de tu corazón.

No. Esta muerte no tiene descanso ni grandeza.

No puedo estar mirándola por primera vez durante tanto tiempo.

Pero debo seguir muriendo hasta tu muerte

porque soy tu testigo ante una ley más honda y más oscura

que los cambiantes sueños, allá, donde escribimos la sentencia:

“Ellos han muerto ya.

Se habían elegido por castigo y perdón, por cielo y por infierno.

Son ahora una mancha de humedad en las paredes del primer aposento”.

 

Olga Orozco (Argentina)

 

 

 La amante

 Soy la amante

que estrenas,

la nueva, la eterna,

la de muslos trigueños,

columnas seguras

que se abren perfectamente

para dar paso

a tu mar ancho y espeso.

Soy la de paralelas montañas,

erectas, duras,

por donde han caminado

pájaros heridos de amor.

 

Soy la amante nocturna,

la de noctámbulos besos,

( mis ojos, túneles profundos

donde se pierde la soledad).

 

Soy la de siempre, la eterna,

la que te arranca el hastío

de cada costado,

la que se tiende plácidamente,

la que se para,

la que te sorprende,

la que se quita las vestiduras

y se lava en tu río claro.

Soy la que te crucifica

con mis ojos, con mi lengua,

la que se pierde

en tu mirada lela,

la que infatigable

recorre tu cuerpo,

la que vibra con devoción

en tu silencioso mundo.

Soy ella, la eterna,

la antigua, la nueva,

la de siempre

la que se cierra

la que se abre

la de ambivalentes tardes.

Soy la que renace,

la que se abre

la que se cierra.

Orietta Lozano (Colombia)

 

 

Embriaguez

 En jarros tallados en nácar

apuro un licor ignorado…

Tal vez ni del Rhin en las cavas

pudiera mi sed encontrarlo.

 

Con una embriaguez de rocío,

borracha de incógnitos hálitos,

tabernas de azul diluido

recorro en perpetuos veranos.

 

Cuando las abejas

y las mariposas,

agobiadas, ebrias,

vuelen de las pomas,

aún libaré yo mi vaso

de extraño licor…

Hasta que los ángeles

me agiten su níveo penacho,

y a los ventanales

celestes se asomen los santos

para contemplarme

borracha de azul y de sol.

 

Emili Dickinson (Estados Unidos)

 

 A media voz

la lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
acepto el duelo y la fiesta
no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
esta el poema intacto
sol ineludible
noche sin volver la cabeza
merodeo su luz
su sombra animal
de palabras
husmeo su esplendor
su huella
sus restos
todo para decir
que alguna vez
estuve atenta
desarmada

sola casi
en la muerte
casi en el fuego

Blanca Varela (Perú)

 

Notas


 [1] Valga aclarar que esta anotación no se hace acá con el fin de satanizar la fecha. Por el contrario, su propósito es denunciar la hipocresía de algunas personas a la hora de acercarse a ésta con supuestos halagos reducidos a un día en el que se regala una flor que se marchita tras la parafernalia que se produce en medio de la celebración.

 

Referencias


 

Portugal Ana María (s.f.) Día internacional de la mujer. Memoria y compromiso:

http://www.memch.cl/Historiadel8demarzo.pdf

Gianotti Vito (2004) El verdadero origen del 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora.

http://www.apse.or.cr/NUEVA_WEB/Cuerpo/secretarias/8marzo/origen.pdf

La mayoría de los poemas publicados en este artículo, han sido tomados del portal de poesía “A media voz”.

“La mujer no es la sombra del hombre”

Evelina Oliveira

Ilustración por: Evelina Oliveira

El feminicidio de las chicas argentinas en Montañita-Ecuador, es un precedente más sobre el cual es pertinente insistir en la fuerte necesidad de no ser cómplices de la violencia de género. Desorbitados insiste en aquella necesidad con las palabras del poeta colombiano Gonzalo Arango, quien en su poema “La nueva Eva” expresa:

(…) ¿Quién teme a las mujeres libres? Únicamente sus opresores: sus eternos verdugos.

Una mujer esclavizada no es una mentira con los ojos azules, es una mentira ciega. En cambio una mujer libre, lúcida, será siempre una verdad viva. La mujer sometida por la fuerza, la ignorancia, la inactividad, el servilismo doméstico, vive bordeando los abismos de la prostitución, degradada en su ser moral. Una tal existencia es un fracaso de la especie, inútil a la humanidad, a la vida, a ella misma.

La mujer no es admirable por el sexo, sino por lo que es; en el sexo empieza el interés pero ahí no radica lo interesante. En cierto sentido lo sexual es el telón tras el cual está oculto lo esencial, el drama entre dos cuyo fin es el destino. El papel del sexo en el drama del amor es una clave para despertar los sueños, abrir el sésamo de las almas, revelar los tesoros de ternura, inteligencia y afectividad de los amantes. Tendrá que ser un dialogo del hombre y la mujer, no un monologo egoísta del hombre en que este decreta las leyes del juego según su interés, incluso cargando los dados.

La mujer no es la sombra del hombre, ella es también soledad y destino, y si está a nuestro lado no es para usarla como objeto, sino para compartir el día y la noche; el pan y las estrellas. La cautividad de la mujer, su arbitraria inferioridad, en vez de fundar la armonía de la pareja, la rompe. Esa distancia que los separa, procede de un atavismo, un complejo machista de dominio que tiene que ser superado por la cultura.

¿Qué deleite puede extraer un hombre de esclavizar lo que ama, de amar lo inferior? Yo creo que el verdadero amor, siempre está dirigido a lo más alto, lo más digno, lo más libre. Porque el que humilla aquello que ama, se humilla a sí mismo y cada uno encontrará en el otro su propia destrucción.    

¿Día de San Valentín?

En medio de la parafernalia festiva que suponen días como “el amor y la amistad” o “San Valentín”, no está demás aproximarse a datos históricos en donde hallamos no sólo los orígenes de estas fechas; sino los propósitos que esconden más allá de la celebración en tanto “inversión amorosa”.

Mi sugerencia, a propósito, es el artículo “De las Lupercales a San Valentín”. Para mí ha sido un hallazgo interesante que vale la pena compartir, pues arroja información valiosa y adecuada para reivindicar el génesis de este día que, como otros, se encuentra aparentemente en la lista de manipulaciones atribuidas al Cristianismo.

Fauno 1923  Carlos Schwabe

“Fauno” (1923). Ilustración por Carlos Schwabe.