Mario y algunas cuestiones acerca de la sexualidad

Artículo por: Fabián Bonilla.

Aún es incómodo hablar de sexualidad, éste sigue siendo un tema de bastante polémica y por eso es importante seguir cuestionándolo: ¿por qué genera incomodidad? ¿Por qué es motivo de burlas? ¿Por qué suele reducirse al coito? ¿Por qué se sigue considerando tabú? ¿Por qué sobre éste se establecen privilegios heterosexuales?

No es el propósito de este artículo dar respuesta a estas preguntas. Más bien, es una invitación a que, junto a éstas, revisen las propias; indaguen y reflexionen sobre el tema sin el miedo que implica descubrirse, comprender que la sexualidad empieza a construirse mucho antes del nacimiento y no es reductible a los genitales o la actividad sexual.

Seguramente entre las personas que se embarquen en esta lectura, se encuentran quienes aún viven “escondidas” debido a lo que la familia y la sociedad esperan de ellas y, a la relación que social y culturalmente se ha construido sobre la sexualidad. Por ése y otros motivos surge lo que empiezan a leer. Especialmente porque la persona que lo escribe sigue “escondida”; porque aún no puede expresar pública y tranquilamente lo que es, lo que sexualmente constituye su identidad. Hacerlo por medio de este blog le permite contribuir en superar falsas creencias, ayudarse a sí mismo y otras personas; así como favorecer desde otras dimensiones lo entrañable de este tema.

Para continuar, observen el siguiente cortometraje:

Al igual que Mario -el niño del cortometraje- niños y niñas experimentan con todo aquello que les rodea: con objetos y actividades que los identifican; con personas de su familia, personajes de televisión, de revistas, películas, entre otros. Esta identificación conforma la construcción de la sexualidad en una de sus dimensiones y no está completamente determinada por lo que las personas adultas crean y esperan.

Cuando las personas adultas imponen sus creencias sobre estos procesos de identificación, se empiezan a generar ocultamientos, desconfianza, miedo, resentimiento; entre otros sentimientos de intranquilidad para el niño o niña que los vive. Cuando se dan estas imposiciones tienen que esconderse, buscar lugar en donde expresar lo que son, sin la prevención de ser juzgados,  discriminados, violentados y puestos en un paredón público.

Esto supone anotar que la sexualidad comprende aspectos de carácter biológico que inciden en la diferenciación sexual y en el sexo  (hombre/mujer/intersexo) que es asignado por las características anatómicas de los genitales. Así mismo, comprende aspectos de carácter psicológico que influyen en la orientación sexual (atracción erótico-afectiva hacia personas del mismo sexo o del sexo contrario) y aspectos de carácter sociocultural que influyen en el género (masculino/femenino).

Así pues, en un contexto hipotético, tenemos el caso de Mario: Él nació con pene, por lo tanto le fue asignada la categoría de hombre como sexo. A partir de esta asignación: su madre, su padre, entre otras personas con quienes se relaciona, esperan que él se comporte como lo que tradicionalmente se considera propio de un hombre/niño (jugar con carros, tener ademanes fuertes, jugar fútbol, usar pantalón; determinados colores, determinado corte de cabello, tener novia, etc.). Es decir: adecuarse al conjunto de normas y comportamientos considerados “propios” del género masculino.

No obstante, en el trasegar de sus experiencias individuales y colectivas, Mario se ha visto atraído por prácticas contrarios a las que la sociedad espera por su sexo. Esto, sin duda, ha generado dificultades para relacionarse en su entorno escolar y familiar. Entretanto ha provocado un ambiente complejo para él, quien se ve coartado debido a las creencias de quienes las juzgan inadecuadas.

Parte del problema con este asunto, se genera cuando hay desconocimiento sobre estas diferencias conceptuales y la complejidad de la sexualidad más allá del coito y de la genitalidad. El ejemplo de Mario es preciso: como él viven muchos niños y niñas. Por ese motivo es importante profundizar en el tema arguyendo que, sobre los imaginarios comunes acerca de la sexualidad, se desconocen parte importante de las construcciones identitarias que influyen en la salud física y mental; así como en la conformación de familia, relaciones de pareja, relaciones institucionales y/o políticas.

En esa medida, si Mario tiene la oportunidad de crecer en un ambiente donde se comprende profundamente la sexualidad, no se va ver obligado a ocultarse y expresar lo que su búsqueda simboliza a la hora de construir identidad con el sexo, el género y la orientación sexual. Es más… si crece en un ambiente propicio para su sexualidad, va desarrollar significativamente sus habilidades y construir entornos relacionales más saludables.

Thiago

Fotografias por: Thiago Antonucci

Desde luego es trascendental comprender el tema, pues en este caso hipotético, aún no podemos establecer cuál es la orientación sexual de Mario, ya que la identidad con el género no define dicha orientación. En otras palabras: el hecho de que a él le agrada “vestir como niña”, no suscita que le vayan a gustar los niños. Puede pasar que él “vista como mujer”, incluso intervenga su cuerpo quirúrgicamente en la vida adulta, y su orientación sexual se defina por la atracción erótica-afectiva hacia las mujeres[1].

De ahí que sea imprescindible indagar sobre las diferentes categorías desde las cuales se establecen algunas definiciones para comprender la dimensión del tema. Algunas de ellas son:

sexuali

Ficha diseñada por Desorbitados a partir de textos de referencia.

Estas categorías -incompletas en esta ficha- no constituyen algo determinante, pues, en algunos casos, hay personas que prefieren no etiquetarse; sin embargo es pertinente resaltarlas por su valor en los estudios acerca de la sexualidad. Ya que, por ejemplo, el hecho de que un hombre sienta atracción erótico-afectiva por otro hombre, no equivale a querer ser y sentirse mujer[2]

Con todo esto, invito a todas las personas que han llegado a este blog a informarse antes de crear prejuicios y asumir que sus opiniones son verdaderas. No es casualidad o capricho que temas como éste, estén siendo agenda de debate para los Estados; tampoco es una imposición que se pretende hacer frente a la heterosexualidad. Es un tema cuya relevancia conlleva interrogar nuestras relaciones, más allá de juzgar a partir de opiniones fundadas sobre lo desconocido, sobre mitos y odios, como aquellos encontrados en comentarios de páginas en redes sociales cuando aparece una noticia referida a los sectores LGBTIQ[3].

La identidad sexual es mucho más que considerarse heterosexual, bisexual, homosexual, transexual, etc. La identidad sexual integra variados contextos y vivencias. De ahí que sea posible afirmar que quienes viven escondidos no son solamente personas homosexuales[4], sino, por ejemplo, mujeres heterosexuales quienes, por la culpa y otros sentimientos, viven escondidas; sin expresarse, sin vivir libremente lo que son, sencillamente porque la sociedad y la familia esperan de ellas: sumisión, recato, pudor… o, en el caso de hombres heterosexuales: que no lloren, que no sean “afeminados” y que no practiquen “actividades para mujeres”.

Por el momento les dejo con Tomboy (2011) (sugerencia cinematográfica apropiada para las reflexiones sobre el tema)  y con esta frase de Simone De Beauvoir:

“En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación”.

Notas


[1] En Colombia se conoce el caso de Brigitte Baptiste, mujer bióloga quien además de su rol profesional en este país, se ha destacado por reconocer públicamente su ruptura con la idea tradicional de ser hombre. Pueden consultar detalles sobre su biografía en esta entrevista:  http://www.cromos.com.co/personajes/actualidad/articulo-142233-brigitte-baptiste-rompi-el-molde-de-ser-hombre

[2] Este ejemplo aplica para otras identidades, como lo podemos apreciar en la entrevista que se comparte en la nota de pie de página número 1 de este artículo.

[3] Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero, Intersexuales, Queer.

[4] Esto no implica desconocer que lo que se conoce “estar en el closet” supone un hecho cuya emergencia tiene que ver con la hegemonía de un orden heteronormativo. Por lo tanto el uso de “estar escondido” en este artículo no equivale profundamente a “estar en el closet”

Textos de referencia:

  • Historia de la sexualidad I: la voluntad de saber – Michel Foucault
  • La dominación masculina – Pierre Bourdieu
  • Cuerpos que importan, sobre los límites materiales y discursivos del sexo – Judith Butler.
  • La teoría Queer: la de-construcción de las sexualidades periféricas – Carlos Fonseca Hernández y María Luisa Quintero Soto. http://www.revistasociologica.com.mx/pdf/6903.pdf
  • Sexualidad… mucho más que sexo. – Elvia Vargas Truillo (libro disponible en internet)
  • Aniquilar la diferencia. Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgeneristas en el marco del Conflicto Armado Colombiano – Informe del Centro Nacional de Memoria Histórica.

 

la reproducción y copia total o parcial de este artículo en otro medio, sólo será posible con previa autorización de su autor. 

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7 pensamientos en “Mario y algunas cuestiones acerca de la sexualidad

  1. […] Origen: Mario y algunas cuestiones acerca de la sexualidad […]

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  2. Graciela dice:

    Cuál es la fuente de esa clasificación de los distintos tipos de género?

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  4. […] Mario y algunas cuestiones acerca de la sexualidad. […]

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  5. […] Con todo esto invito a aquellas personas que hayan llegado hasta este blog, a indagar sobre el tema antes de crear prejuicios y asumir que sus opiniones son verdaderas. No es capricho que temas como éste, estén siendo agenda de debate para los Estados; tampoco es una imposición que se pretende hacer respecto a la heterosexualidad. Es un tema cuya relevancia conlleva interrogar nuestras relaciones, más allá de juzgar a partir de opiniones fundadas sobre lo desconocido, sobre mitos y odios, como aquellos encontrados en comentarios de páginas en redes sociales cuando aparece una noticia referida a los sectores LGBTIQ[3]. […]

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