En memoria a Olga Orozco.

Nota Por: Desorbitados

11046757_868440546546221_8164052922449012935_n[1]

A los días corresponden grandes historias, cada uno representa múltiples nacimientos. Entre ellos hay unos poéticos, como el de un 16 de marzo con César Vallejo y el de un 17 con la poeta argentina Olga Orozco.

Según información biográfica, Olga  nació el 17 de marzo de 1920. La conozco gracias a Alejandra Pizarnik, de quien fue su mentora. La puedo considerar una gran maestra cuyo legado con tintes surrealistas pintó e impregnó mundos, donde la oscuridad es otro sol y cada elemento que encuentra un lugar en determinado espacio-tiempo corresponde, sin escape, a  un reconocimiento coherente en la composición.

Coherente porque, aunque fantástico, Olga consideraba “…que la poesía tiene que ser, no verdadera, pero sí verosímil (…) no hay que levantar un elefante con una pestaña, por ejemplo” [2].

Esto quiere decir, que la poesía aunque se pueda considerar, también un juego, no es un juego cualquiera; es un juego estratégico en el cual los objetos, seres, acciones y/o sentimientos conjugan un mundo. Uno como el que quiero compartir ahora con el poema:

SEÑORA TOMANDO SOPA

Detrás del vaho blanco está la orden, la invitación o el ruego;

cada uno encendiendo sus señales,

centelleando a lo lejos con las joyas de la tentación o el rayo del peligro.

Era una gran ventaja trocar un sorbo hirviente por un reino,

por una pluma azul, por la belleza, por una historia llena de luciérnagas.

Pero la niña terca no quiere traficar con su horrible alimento:

rechaza los sobornos del potaje apretando los dientes.

Desde el fondo del plato asciende en remolinos oscuros la condena:

se quedará sin fiesta, sin amor, sin abrigo,

y sola en lo más negro de algún bosque invernal donde aúllan los lobos

y donde no es posible encontrar la salida.

Ahora que no hay nadie,

pienso que las cucharas quizá se hicieron remos para llegar muy lejos.

Se llevaron a todos, tal vez, uno por uno, hasta el último invierno, hasta

la otra orilla.

Acaso estén reunidos viendo a la solitaria comensal de olvido,

la que se traga este fuego,

esta sopa de arena, esta sopa de abrojos, esta sopa de hormigas,

nada más que por puro acatamiento,

para que cada sorbo la proteja con los rigores de la penitencia,

como si fuera tiempo todavía,

como si atrás del humo estuviera la orden, la invitación, el ruego.

A viva voz:

Notas: 

______________________________________

[1] La fotografía adjunta en esta publicación hace parte del trabajo fotográfico de Sara Facio (Argentina)

[2] Palabras de Olga Orozco en documental por “Manzanares producciones” para Canal Encuentro.

Sobre la relación de Alejandra Pizarnik con Olga Oroco, encontramos mención en la serie documental “Memoria Iluminada” https://www.youtube.com/watch?v=TmDUh7D3g4M

Anuncios

Un pensamiento en “En memoria a Olga Orozco.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s